Qué duro es el cine

Gabino Diego habla solo. Mueve los labios como recitando algún pasaje de memoria. La mirada perdida ajena al zumbido de maquilladores y atrezistas del estudio del fotógrafo Jaume de Laiguana. El soliloquio en la esquina. Gabino dirá luego verdades como puños. Dirá, por ejemplo, que “está de puta madre” lo de los talentos españoles que triunfan en Hollywood. Pero lo dirá con ironía, torciendo el gesto. “De puta madre”, porque el dinero se lo queda Hollywood. Cita también a Almodóvar, dos oscars. Eso sí es admirable porque los ha logrado haciendo su cine. “Con la gente y el idioma que él quería”. Y concluye con unas palabras de Fernando Fernán-Gómez sobre los Goyas: “Solía decir que, para un cineasta joven, los premios eran una forma de saber que iba por buen camino”. Los Premios Goya de la Academia del cine cumplen hoy 23 años. Y mientras Gabino espera que nadie le tome por pesimista cuando pronuncia la palabra “crisis”, varios productores cruzan los dedos. Para ellos, los premios son, sobre todo, una segunda oportunidad. Otra vida para sus películas. Un escaparate que permita reestrenar, reconciliarse con el público. Porque se ha visto poco cine español en 2008. Y las salas son crueles. No hay piedad con las butacas vacías.

Si quiere seguir leyendo el reportaje: http://www.elpais.com/articulo/portada/duro/cine/elpepusoceps/20090201elpepspor_10/Tes

1 comentario todavía ↓

#1 elias el 03.02.09 a las 17:36

El cine español resurgira, cual Ave Fenix, estoy seguro.

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