Madres adolescentes. Criar un hijo a los diecisiete

Cuando habla, le brilla el corrector dental bajo los labios. Ainhoa Ceache tiene 17 años, el pelo recogido en una cola de caballo, viste pantalón de chándal. En el salón huele a bebé y a siesta. Sentada en el sofá junto a su novio, dice: “Adrián y yo nos conocimos en las fiestas de Alcorcón [Madrid], en septiembre de 2007. A los cuatro meses me quedé embarazada. Como no me bajaba la regla, fui al ambulatorio y allí me lo dijeron. ¿Lo primero que sentí? Me asusté. El médico me dio un plazo: ‘Tienes 15 días para contárselo a tus padres’. Tardé una semana en decírselo. Mi madre casi me mata”. Ocurrió un viernes de principios de 2008, iban juntas en el coche. Ainhoa murmuró: “Mamá, el lunes va a venir Adrián a casa. Tenemos algo que contaros”. Su madre, casi con un sexto sentido, le respondió con otra pregunta: “¿No estarás embarazada?”. >>>

0 comentarios ↓

Todavía no hay comentarios... Puedes ser el primero en expresarte.

Deja un comentario